martes, 14 de octubre de 2008

EL HOMBRE Y LA LUNA


Buenos días, chorlitos. Hoy vamos a hablar de la Luna. Y es que resulta especialmente intrigante el hecho de que, en los más de treinta años que han pasado desde que el programa Apollo terminó, ningún ser humano haya vuelto a poner un pie sobre otro cuerpo celeste. Sobre todo teniendo en cuenta que dicho programa fue originalmente concebido en 1960, y que el primer ser humano que orbitó la Tierra, el ruso Yuri Gagarin, lo hizo en 1961. Y sólo ocho años después, en 1969, el primer hombre pisó la Luna, un tal Neil Armstrong. Todo en menos de diez años, impulsado por la competencia entre EEUU y la URSS.


La Tierra desde la Luna, imagen tomada desde el Apollo 8 en 1968 (NASA)

Y después, ¿qué? ¿Es que, una vez conseguido el objetivo, ya no hay nada que demostrar? ¿Se han dormido en los laureles? ¿O es que les hace falta tener un conflicto contra otro país como fuente de inspiración? ¿Por qué, después de tanta difusión mediática, ya nadie se acuerda de la Luna? «Nos engañaron», piensan muchos. «Nadie llegó nunca a la Luna. Todo fue un montaje de la gente de Hollywood». Ya sabéis que los humanos adoran las teorías sobre conspiraciones, no se fían ni de su propia sombra, y son capaces de aportar grandes cantidades de pruebas que evidencian con igual contundencia la veracidad o falsedad de una noticia. Con lo que al final, claro, crean tal confusión que terminan por no saber ni de lo que están hablando.


Buzz Aldrin, del Apollo 11, frente a la bandera estadounidense (NASA)

Y es que, en realidad, todo se reduce a un problema de información. Es una peculiar percepción la que tiene esta especie: si no existe en los medios, no existe. Hoy en día la Luna ya no es un tema tan atractivo como en los años 60, aparentemente. Los humanos tienen otras preocupaciones: la crisis, consumir, el cambio climático, consumir, lo caro que está todo, el terrorismo, consumir… así que los viajes espaciales sólo son interesantes cuando dan beneficios, que es por lo que el tema de los satélites de telecomunicaciones o del turismo espacial sí que llega hasta sus oídos. Además, la Luna ya es terreno conquistado, agua pasada. Mejor ir a Marte, que está más de moda.


Logotipo del proyecto Constellation (NASA)

Pero lo cierto es que sí que hay proyectos para la Luna, y bastante importantes, a decir verdad. La NASA está en fase de puesta en marcha del programa Constellation desde que Bush dio el visto bueno en el 2004. «Pues ya estamos en el 2008», me diréis, «ya va siendo hora de que empiecen a verse resultados, ¿no?». Pues no. Y el motivo es, precisamente, que ya no estamos en plena Guerra Fría, y que los viajes tripulados a la Luna ya no se utilizan como propaganda, como se hacía antes. Así que quienes sueltan la pasta lo hacen con más moderación, y las cosas van más despacio y se monta menos bulla al respecto.


Programa de misiones espaciales previsto por la NASA para los próximos años

Y es que el proyecto Constellation es realmente ambicioso, mucho más de lo que lo fue en su día el programa Apollo (en consonancia con la línea habitual de actuación de los humanos, claro, que nunca se conforman con nada). No sólo quieren llegar a la Luna. Quieren establecer una base permanente y poner los cimientos para las futuras misiones a Marte, a donde quieren llegar durante la primera mitad del siglo XXI (después de todo, es lo que está de moda). Así que planificar algo así lleva su tiempo, incluso tomando como base la experiencia de misiones anteriores.


Representación artística del módulo de alunizaje Altair sobre la superficie lunar (NASA)

En realidad, y según ellos, lo que pretenden con este proyecto en la NASA es renovarse. Quieren jubilar al viejo Shuttle definitivamente en el año 2010, y pasar de enviar a unos cuantos astronautas a orbitar la Tierra a mandarlos a otros lugares del Sistema Solar. De momento el programa consta de tres líneas principales de desarrollo: los lanzadores Ares I y Ares V, el módulo de tripulación Orion y el módulo de alunizaje Altair. Y, aunque han pasado tantos años, lo cierto es que las tres cosas se parecen muchísimo a sus equivalentes del programa Apollo… aunque en la NASA aseguran que sólo es por fuera, y que están llenos de avances en los sistemas electrónicos, propulsivos y de soporte de vida, lecciones aprendidas con el Apollo, el Shuttle y la Estación Espacial Internacional (ISS). Y es que las soluciones de diseño adoptadas hace cuarenta años siguen siendo igual de válidas ahora (aunque utilizarlas no es precisamente lo que yo calificaría como «renovarse»).


La Orion y el Altair acoplados, representación artística (NASA)

Lo primero que quieren hacer los americanos es mandar un satélite de reconocimiento (el Lunar Reconnaissance Orbiter o LRO) a orbitar la Luna a finales del 2008, porque, aunque parezca mentira, las fotos conseguidas por los astronautas que fueron allí aún siguen siendo lo mejor que tienen, y hace falta más información para poder montar un buen campamento. Y para el 2014 tienen previsto el primer vuelo de la Orion, en el lanzador de dos etapas Ares I. La idea es que la nave (capaz de llevar entre cuatro y seis tripulantes) se acople a la ISS para proporcionar a los astronautas un medio de volver a la Tierra cuando quieran (es sorprendente, incluso tratándose de humanos, que nadie pensara antes en esto) (se ve que ya lo habían pensado, aunque no demasiado bien -ver comentarios más abajo-).


Representación artística de los lanzadores Ares I y Ares V (NASA,MSFC)

Para las futuras misiones a la Luna, la primera de las cuales está programada en el 2019, la NASA utilizará dos vehículos lanzadores distintos. Primero el Ares V (como el Ares I, pero bastante más grande) llevará el módulo de alunizaje Altair y el cohete que deberá propulsarles a la Luna, y los dejará en una Órbita Terrestre Baja (LEO). El Ares I será lanzado después, llevando a la tripulación dentro de la Orion, y en la misma órbita LEO se acoplarán las tres cosas (el cohete, el Altair y la Orion), para emprender el viaje a la Luna. La Orion orbitará nuestro satélite en solitario durante hasta seis meses, mientras los humanos alunizan en el Altair y se montan un chalecito en la superficie lunar (una casa hinchable cuyo prototipo ha sido probado en la Antártida).


Vista exterior del hábitat hinchable para la superficie lunar (NASA, JSC)

Como veis, en la NASA ya lo tienen todo muy pensado. Pero no son los únicos. Aunque la época de la Guerra Fría y la carrera espacial ya pasó, los humanos siguen siendo humanos, y a ningún humano le gusta que otro le tome la delantera. Es por ello que la Agencia Espacial Europea (ESA) también hace sus propios planes al respecto, lo que ellos llaman el programa Aurora. Sin embargo, la ESA es una agencia relativamente joven y no puede beneficiarse de la experiencia acumulada de la misma forma que la NASA. Aunque, en realidad, el mayor problema que tienen en la ESA es que quien pone el dinero es la Unión Europea. Y la Unión Europea es un cuerpo con muchas cabezas que, sobre todo en cuestiones de dinero, casi siempre están en desacuerdo.


Visión artística del programa Aurora (ESA)

Lo único que parece por el momento más o menos asegurado del programa Aurora es la exploración robótica de Marte. Las ideas propuestas inicialmente hablaban de mandar vuelos tripulados a la Luna en el 2024 y a Marte en el 2030, pero de momento parece que sólo es una idea, y en la ESA tienen buen cuidado de utilizar el condicional siempre que hablan de ello. Eso sí, por imaginar, que no quede.


Representación artística de una base lunar (ESA)

En cualquier caso, tanto la ESA como la NASA coinciden en que el paso más importante para poder llevar a cabo la colonización de otros cuerpos celestes es aprender a aprovechar in situ los recursos disponibles, que son abundantes, sin tener que transportarlos desde la Tierra, y ambas agencias trabajan en ello. Hay que tener en cuenta que ahora mismo hay que pagar unos 20 000 euros, que se dice pronto, por cada kilo que se manda allá arriba.


Cápsula de tripulación de la Orión (NASA)

Sea como fuere, parece que el que se establezca una base en la Luna y vayan después a Marte y más allá es sólo una cuestión de tiempo. Quizá más tiempo del previsto, eso sí, porque con la crisis ahora el mundo no está como para lanzar cohetes... y todavía queda por ver qué es lo que va a pasar con las elecciones en Estados Unidos.


Esperemos que nadie tenga la feliz idea de montar un reality show al estilo «Supervivientes» en la Luna o en Marte, porque en ese caso perderé la poca confianza que me queda en los seres humanos.


9 piopíos:

Adrastos dijo...

Como siempre, interesantísimo artículo.

¡Enhorabuena y gracias!

Kumo dijo...

"...se acople a la ISS para proporcionar a los astronautas un medio de volver a la Tierra cuando quieran (es sorprendente, incluso tratándose de humanos, que nadie pensara antes en esto..."

Y volvemos al tema de las estaciones espaciales del post anterior. Si es que todo debería ir un poco más de la mano y no hacer cada uno la guerra por su cuenta. Quizás así se avanzara más rápido. Muy bueno el post.

Folken dijo...

Y todo porque los chinos también quiere flyearse to the moon.

-¿ya no vas a usar la luna?
-no
-¿puedo ir?
-No, disculpa, es que voy yo el fin de semana.
-¿no habías dicho que...?

Orayo dijo...

De acuerdo con Folken.

¿Qué interes cientifico hay en volver a la luna?
¿Es por probar nuevas tecnologias de cara a probarla a misiones mas largas, interes por el satélite en sí, interes en realizar experimentos en gravedad menor...?

A ver si hay suerte y se pone la cosa como para tirar cohetes.

salu2

Anónimo dijo...

"...se acople a la ISS para proporcionar a los astronautas un medio de volver a la Tierra cuando quieran (es sorprendente, incluso tratándose de humanos, que nadie pensara antes en esto..."

La ISS tiene desde el principio un medio para volver a la tierra en caso de emergencia y es una capsula soyuz que está siempre disponible. Hay que informarse un poco mejor.

Anónimo dijo...

Mmmm, creo que la ISS estaba planeada para albergar 6 personas, y una Soyuz solo puede traer a 3 de vuelta (que es en estos momentos la poblacion que alberga la ISS).

Así que me parece Juan de la Cuerva no se equivoca. Necesitan algo mas (o dejar 2 Soyuz permanentemente, aunque no se si se puede)

Lyd dijo...

adrastos: Gracias! ;)

kumo: Como diría Juan de la Cuerva, ¿qué se puede esperar de los humanos? Y, de todos modos, cuando las cosas van de la mano también tienen sus inconvenientes, incluso si las colaboraciones se hacen dentro de un mismo país. Mira si no lo que pasó con el Mars Orbiter de la NASA...

folken: Vaya fallo, se me olvidó mencionar a los chinos. Ya hay que empezar a tenerles en cuenta para estas cosas...

orayo: El interés que hay puesto en la luna es el de instalar una base permanente. Es un sitio mucho más práctico que la Tierra a la hora de lanzar cohetes, por ejemplo (la gravedad es mucho menor y lanzar un cohete mucho más barato), o de hacer observaciones astronómicas (no hay atmósfera dando por saco). Además, la primera vez que se estableciera una base en otro cuerpo celeste sería un hito histórico importante. Aunque sí que es verdad que puede que haya algo de lo que dice folken. Y puede que sea también algo de nostalgia por parte de los Estados Unidos. Y tampoco hay que olvidar que la idea ha sido cosa de George Bush...

anónimo #1: Gracias por la corrección! Suelo documentarme bastante para escribir cada artículo (por eso, entre otras cosas, tardo lo que tardo en escribir cada uno), pero obviamente no puedo abarcarlo todo y siempre hay cosas que se me escapan. Y siempre agradezco las correcciones, ya lo sabeis, soy muy consciente de que no soy infalible y no me gusta decir cosas que no son verdad, así que si me ayudáis a evitarlo mejor que mejor :D

anónimo #2: Me temo que Juan de la Cuerva estaba equivocado. Pero también hay que tener en cuenta que a veces retuerce un poco las cosas si eso le ayuda a hacer que los humanos queden mal... es lo que tiene ser un misántropo. Gracias por hablar en su favor, de todos modos! ;)

monsieur le six dijo...

Bonito artículo. Es triste leerlo sabiendo que nada de eso va a ser posible, o resulta complicado que lo sea en los plazos previstos.

De entrada, la ESA ha anunciado recientemente una drástica reducción de capital que deja al programa Aurora reducido a poco más que ciencia ficción.
Por otro lado, los norteamericanos ven cada vez más difícil que se cumpla el plazo previsto del 2014 para comenzar a aplicar el proyecto Constellation, y los candidatos a la presidencia de EEUU no parecen muy dispuestos a incrementar el presupuesto de la NASA, en todo caso reducirlo. Y encima con la crisis que se avecina...

Es una pena lo que comenta kumo: deberían ir todos de la mano, y no hacer la guerra por su cuenta. Pero claro, ya sabemos cómo es la política.

Sobre volver a la Luna... entre los aficionados a la astronáutica, hay quien está a favor y quien está en contra. Yo estoy a favor, pero más que nada porque pienso que sin la experiencia de tener una base lunar, crear otras más lejos es demasiado arriesgado.

Y sobre lo que comentan de la ISS... a ver, en efecto, está previsto incrementar a 6 los inquilinos de la estación, pero lógicamente habrá dos Soyuz acopladas, con lo que podrán volver tranquilamente a la Tierra. En principio no hay planeado ningún otro método de retorno a medio plazo que no sea la propia Soyuz.

Eugenio Manuel dijo...

¿Por qué no he aterrizado ante por aquí? Me encanta este blog. Te seguiré de cerca.



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